La zarzuela

 

 

La zarzuela es una forma de música teatral o género musical escénico surgido en España que se distingue principalmente por contener partes instrumentales, partes vocales (solos, dúos, coros...) y partes habladas, aunque existen excepciones en las que estas últimas, las partes habladas, están completamente ausentes. El término «zarzuela», aplicado al género musical y teatral, procede del Palacio de la Zarzuela, palacio real español situado en las proximidades de Madrid y en el que se hallaba el teatro que albergó las primeras representaciones del género.  

La zarzuela sería el equivalente español del opéra- comique  francés o del singspiel alemán. Dichos géneros de Francia y del mundo germánico se caracterizan por producir representaciones teatrales y musicales en las que, a diferencia de la ópera propiamente dicha, se alterna música con partes habladas o declamadas.

Historia

Parece ser que los primeros autores que aportaron a este nuevo estilo de teatro musical fueron Lope de Vega y Calderón de la Barca. Calderón de la Barca es el primer dramaturgo que adopta el término de zarzuela1​ para una obra suya titulada El golfo de las sirenas que se estrenó en 1657 y que representaba la vida de un joven aventurero que emprendía un largo viaje lleno de misterios y peligros.

Lope de Vega.

Lope de Vega escribió una obra que tituló La selva sin amor, comedia con orquesta. Según el autor era «cosa nueva en España». En el prólogo de la edición de 1629 se lee: «Los instrumentos ocupaban la primera parte del teatro, sin ser vistos, a cuya armonía cantaban las figuras los versos en aquella frondosa selva artificial, haciendo de la misma composición de la música las admiraciones, quejas, iras y demás afectos…». Sin embargo, sólo se conserva la música suficiente en la obra Los celos hacen estrellas de Juan Hidalgo y Juan Vélez de Guevara, que se estrenó en 1672. Con esta obra se puede tener una idea de cómo era este género en el siglo XVII y como marcó la diferencia para las siguientes doctrinas del género.

Busto de Ramón de la Cruz

Con el advenimiento de la dinastía de los borbones, desde principios del siglo XVIII, se pusieron de moda los estilos italianos en diversas manifestaciones artísticas, incluida la música y la danza en los centros de convivencia de la plebe. Las zarzuelas se convirtieron en obras estilísticamente parecidas a las óperas italianas, como por ejemplo las obras de Antonio de Literes. Pero al llegar el reinado de Carlos III, amante de las buenas representaciones teatrales, los problemas políticos provocaron una serie de revueltas contra los ministros italianos llevando el conflicto a la toma de ayuntamientos y disturbios frecuentes (como, por ejemplo, el motín de Esquilache), hecho que repercutió en las representaciones teatrales y de nuevo se volvió a la tradición popular española representada, en esta ocasión, por los sainetes de don Ramón de la Cruz, cuya primera obra representada de este género fue Las segadores de Vallecas (1768), con música de Rodriguez de Hita.

El auge de la zarzuela y su fama le llegó en el siglo XIX, a partir de 1839, con varios músicos entre los que destacan Francisco Barbieri  y Emilio Arrieta. Muchas veces el éxito de la obra se debía a una o más canciones que el público aprende y da a conocer oralmente a los demás por medio de representaciones acústicas, como ocurría con los cuplés. La estructura de la obra siguió siendo la misma: números hablados, cantados, coros, que se aderezan con escenas cómicas o de contenido amoroso que, generalmente, son interpretadas por un dúo. Abundaba el genero costumbrista y regionalista y en los libretos se recogía toda clase de modismos, regionalismos y jerga popular para asegurar que la interpretación fuera un éxito.

Al contrario que las escenas españolas, ambientadas en la Corte o en aldeas, la zarzuela cubana describía imágenes y costumbres coloniales, utilizando las suaves cadencias musicales que dan a Cuba tanto reconocimiento mundial. Tema popular era el señorito rico, hijo del dueño del ingenio, que aunque comprometido con una joven de su clase, cortejaba a la joven mulata, zalamera y atrevida, con quien tenía amores prometiéndole matrimonio. El final era por lo general truculento, con desengaños, pasión, celos y lágrimas. Estos impresionantes finales no restaban un ápice a la belleza de la música, antes bien ponían énfasis en las habilidades y talentos histriónicos y musicales de los artistas de la interpretación teatral y musical del Divino Maestro.

 

Pan y toros, zarzuela de Barbieri (1864). Relieve del Monumento a los Saineteros Madrileños.

Hacia mediados del siglo se adoptan temas costumbristas, populares, cómicos y bailes españoles; algunos músicos respetados de este período son Emilio Arrieta, Federico Chueca, Fernández Caballero, Tomás Bretón y Ruperto Chapí.

Después de la Revolución de 1889, el país entró en una profunda crisis (sobre todo económica) que se reflejó también en el teatro: el espectáculo teatral se convirtió en un entretenimiento caro, al alcance de pocos bolsillos. Fue entonces cuando el Teatro Variedades de Madrid tuvo la idea de reducir la duración de la representación, para abaratar el precio del espectáculo: la función teatral, que hasta entonces duraba unas cuatro horas, se redujo a una hora, lo que se llamó teatro por horas. La innovación tuvo un gran éxito y los compositores de zarzuelas se acomodaron al nuevo formato, creando obras mucho más cortas cuyo verdadero triunfo tardó diez años, hasta 1879. A las zarzuelas de un solo acto se las clasificó como género chico y a las de dos o más actos, género grande. La zarzuela grande se mantuvo en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, aunque con poco éxito y poco público. A pesar de esto, en 1873 se abrió un nuevo teatro Apolo de Madrid, que compartió los fracasos con el anterior, por querer hacerle un lugar para el drama y la comedia, hasta que no tuvo más remedio que cambiar el espectáculo al género chico en el que triunfó durante decenios.

Interior del Teatro de la Zarzuela de Madrid.

En los primeros años del siglo XX se componen obras de mayor calidad musical como El puñao de rosas, La alegría del batallón, El trust de los tenorios en el género chico y Doña Francisquita de Amadeo Vives, La calesera o, un poco antes (en 1898), Gigantes y Cabezudos del maestro Manuel Fernández Caballero, que supo ganarse muy bien a la crítica componiendo una obra muy del "gusto popular".

Paralelamente, se empieza a dar el apelativo de género ínfimo a las representaciones conocidas como revistas. Son obras musicales con conexión a algunas ideas de la zarzuela pero más ligeras y atrevidas, con números escénicos que, en la época, se calificaron de «verdes», es decir, pícaros para los tiempos de hoy, que hablaban o ponían sobre la mesa la evolución de la sociedad sobre temas sexuales y con letras de doble intención, en casi todas hay "cuplés". Una de estas obras fue La corte del Faraón, basada en la opereta francesa Madame Putiphar . La música se hizo tan popular que algunos de sus números acabaron siendo verdaderos cuplés difundidos por el público.

En el primer tercio del siglo, la zarzuela se va manteniendo con producciones que, a veces, se ajustan a la estructura musical de una ópera italiana, gracias a autores de la talla de Francisco Alonso, José Padillo, Pablo Sorozabal, Federico Moreno Torroba, Tomás Barrera Saavedra, Rafael Calleja, Pablo Luna, José Serrano Simeón y Jacinto Guerrero.

La Guerra Civíl abre un paréntesis nefasto que acaba por agravar el mismo problema de los años anteriores, y en la posguerra la decadencia es casi total. No existen apenas nuevos autores de este género y no se renuevan las obras por no cuajar los estrenos como lo hicieron en otras épocas. Por otro lado, la zarzuela preexistente es difícil y costosa de representar y sólo aparece de forma esporádica, por temporadas, durante unos pocos días o semanas.

Historia de la Zarzuela (I)

El género por excelencia en el teatro español de la segunda mitad del siglo XIX fue la zarzuela. El resurgimiento de la zarzuela en el siglo XIX responde a la fallida intención de crear una ópera española que sustituyera a la ópera italiana. Al final, lo que triunfó fue un lenguaje lírico que combinaba canto con recitado y tuvo su primera gran representación con "Jugar con Fuego " (1851), de Ventura de la Vega, con música de Barbieri. Al gran éxito de “Jugar con Fuego” siguieron otros como “Catalina” de Luis Olona (1854), los “Diamantes de la Corona” de Francisco Camprodón y Asenjo Barbieri (1855), “Marina” de Emilio Arrieta y Francisco Camprodón (1853), o “El Postillón de la Rioja” de Luis Olona (1856), etc. El éxito de este nuevo género no se hubiera logrado si no fuera por el concurso de nuevas generaciones de cantantes y actores formados en el Real Conservatorio de Madrid creado en 1830.


https://canal.uned.es/video/5a6f5f41b1111f930c8b4678

Historia de la Zarzuela (II)

 

El pesimismo con que se inició el siglo XX, bajo los efectos del desastre del 98, influyó en el ánimo de la población y en los movimientos artísticos. En el caso de la Zarzuela, este fenómeno junto con el fallecimiento de los autores más destacados y la aparición del cine dieron paso a una modalidad en la que textos y música perdían fuerza en favor del lucimiento personal de las solistas. El Género Chico alternaba con la Revista y las Variedades, caracterizados por la frivolidad del teatro musical y que encuentran un rechazo, cada vez más fuerte, entre los ambientes artístico e intelectual. A comienzos del siglo XX comienza a triunfar en los teatros el género de la Opereta vienesa, cuyos textos y partituras eran adaptados por autores españoles. Ese gusto por los ambientes lejanos, ya nada castizos, y la música del Vals, explicará la recuperación de la Zarzuela Grande en el siglo XX. La Revista subsistió, aunque sufrió algunos problemas de censura en la postguerra. Durante la postguerra, la creación de Zarzuelas fue menos frecuente y en la segunda mitad del siglo XX, su producción fue ocasional. Pero las mejores, que no son pocas, continúan vivas en el repertorio y en la memoria del público que siempre ha disfrutado con el teatro lírico español.

https://canal.uned.es/video/5a6f5f40b1111f930c8b4673

 

Antología de la Zarzuela - Parte 1 de 2

https://www.youtube.com/watch?v=p6dfOUg9zEc&t=2647s

Antología de la Zarzuela - Parte 2 de 2

https://www.youtube.com/watch?v=0Qcit7BFuLs&t=3475s

Viva La Zarzuela - Gala du Midem (Cannes 23 Enero 1996)

https://www.youtube.com/watch?v=-CsYHva18kY

 

Zarzuela con Plácido Domingo & Ana María Martínez (Mozarteum Orchestra Salzburg 2007)

https://www.youtube.com/watch?v=WiuZud1_w8k&t=3775s